Dedicatoria
A Olodumare, a Olofi, a Olorum y a Orí
A Ogum Chibiriqui
A mí
Índice
• Introducción
• Coronar Yemayá. Kari-Osha
• Aflicciones de las que protege
• Instrumento empleado para invocar a Yemayá
• Herramientas
• Collar
• Vestimenta
• Animales que se le sacrifican
• Características de sus hijos
• Bailes
• Nombres de seguidores de Yémojá
• Caminos de Yemayá
• Alabanza a Yemayá y su traducción
• Patakíes de Yemayá
• Sincretismo
• Conclusión
• Bibliografía
• Biografía
Introducción
Yemayá es la madre de todos, pues de ella nace la naturaleza, la humanidad, madre buena y generosa con sus hijos, pero implacable con quienes la hacen molestar provocándole todo géneros de calamidades (Madan, 2013).
Es orgullosa, altanera, mira por sobre los hombros, con desprecio. No le gusta comer con las demás vírgenes y come casi siempre lo mismo que Shangó. Es la madre de la fecundidad, ella parió a los 16 orishas del Panteón Yoruba. Su madre es Olokun, la reina africana; ella vive en lo más profundo y oscuro del mar, ella es la salud y vive en una tinaja pintada de azul que no se puede destapar porque si la mira uno de momento puede perder la vista. Sólo come pato. Se dice que casi todos los hijos de Yemayá son muy enamorados y las hijas también (Frutos, s.f.).
Muy a menudo Yemayá es empleada en los ritos de fertilidad, por las mujeres que no pueden tener hijos. También es tenida como la protectora de la feminidad, y cualquier clase de asunto que de alguna manera se refiera a negocios de mujeres es resuelto con su ayuda (González-Wippler, s.f.).
En la Regla de Osha e Ifá, a manera de introducción, para aquellos que por primera vez se consultan con dilogún (caracoles) o ékuele, se dice que: «sin Shangó no hay religión y sin Yemayá no hay brujería» (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
Es una divinidad con una vida sexual intensa (Izaguirre, 2003); fue esposa de Obbatala, Orunla, Agayu, Babalu ayé, Orisha Oko y en uno de sus caminos de Oggun (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
El acto de nacer está destinado a la evolución del alma. El embarazo y la maternidad son responsabilidad de un orisha vinculado a las leyes de la vida y su función es reunir a las personas cuyo cometido consiste en ingresar a las almas a este mundo (Izaguirre, 2003).
Como este trabajo también está dedicado a Olofi hableremos de los mandamientos que les fueron otorgados a Obatalá.
Una de las primeras cosas que hizo Olofi para asegurar que los hombres de la tierra no siguieran el ejemplo de Olosi y se destruyeran con el tiempo, fue dar a Obatalá once mandamientos (González-Wippler, s.f.):
1. No robarás.
2. No matarás, excepto en defensa propia y para tu mantenimiento.
3. No comerás carne humana.
4. Vivirás en paz con tu prójimo.
5. No codiciarás las propiedades de tu vecino.
6. No maldecirás mi nombre.
7. Honrarás a tu padre y a tu madre.
8. No pedirás más de lo que pueda darte y estarás satisfecho con tu destino.
9. No temerás la muerte ni te quitarás la vida.
10. Enseñarás mis mandamientos a tus hijos.
11. Respetarás y obedecerás mis leyes.
Coronar Yemayá. Kari-Osha
Para coronar este Osha debe haber recibido antes los Orishas guerreros. Luego durante la coronación se deben recibir los siguientes Oshas y Orishas: Elegguá, Obbatalá, Oke, Yemayá, Ibeyis, Shangó, Ogué y Oshún (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
Aflicciones de las que protege
Las relativas al vientre de las personas o las que impliquen daño o muerte a través del agua, dulce o salada, la lluvia o la humedad (Bolívar, 1995).
Instrumento empleado para invocar a Yemayá
El instrumento empleado para invocar a Yemayá es una sopera con todas las tonalidades de azul y blanco. Sobre este receptáculo se colocan siete manillas entrelazadas a su corona (Izaguirre, 2003).
Herramientas
Las herramientas dispuestas en su altar son un sol, una luna llena, una llave, un ancla, un bote, siete remos y objetos elaborados con plata, acero, plomo o lata, además de un abanico (Izaguirre, 2003); un salvavidas, una estrella, un rabo de caballo con mango, una maraca (Bolívar, 1995).
Collar
Llevan 7 cuentas de cristal transparente, llamadas de agua, y 7 azules. En el camino de Yemayá Ocuti, son de agua ultramarino; en el Yemayá Ayabá o Achabá, son de cuentas azul oscuro y de agua; en el de Yemayá Asesú se combinan el azul palido y las opalinas o cuentas de jabón (Bolívar, 1995).
Vestimenta
Es una bata azul y blanca con trazos serpentinos azules. El santero o la santera se perfuman con verbena y usa flores de agua y violetas (Izaguirre, 2003).
Animales que se le sacrifican
Carnero, gallo, paloma, gallina de Guinea, jicotea, pato, gallina, loro, ganso y codorniz. Para Yemayá Asesú se sacrifica el cerdo con una ceremonia muy cuidadosa. Yemayá Ocute no come pato. Yemayá llama a las cucarachas sus chicharrones (Bolívar, 1995).
Características de los hijos de Yemaya
Los hijos de Yemayá son fuertes, voluntariosos, estrictos, rigurosos, arrogantes. Tienen también un gran sentido de la jerarquía; tienden a ser autoritarios y hacen respetar sus opiniones. Por muy fuertes que se presenten las circunstancias que deban enfrentar, rara vez pierden su dignidad. Aman el lujo y el boato y sienten gran debilidad por las piedras preciosas, así como por las perlas y por los corales. Desprecian las baratijas, y por instinto, tratan de superarse en todas las bienaventuranzas o adversidades. Son luchadores, decididos y constantes. Cuando quieren algo lo consiguen sin pensar en las dificultades, son grandes luchadores en la adversidad y no dejan zozobrar la barca de sus vidas en el mar de la incomprensión y la incompetencia, pilotean con habilidad mientras las olas son mas fuertes, son inteligentes y manejan bien la persuasión, los hijos de Yemayá son buenos padres pero también rectos y severos, poseen el don de sanar las almas afligidas (Blanco, 1995).
Bailes
Yemayá es amiga de la buena compañía y del lucimiento. Aunque es madre virtuosa y sabia, también es alegre y sandunguera. Cuando se sube, ríe a carcajadas, da vueltas como las olas y gira como los remolinos del océano. Unas veces bracea como nadando, otras representan una zambullida para sacar caracoles, algas y peces para sus hijos. En otras ocasiones parece remar hasta la hipotética orilla donde siempre la espera Ochún. Sus danzas comienzan con suaves ondulaciones, como las aguas que agita blandamente al soplo de la brisa, pero pronto se encaracola y va aumentando en intensidad como un oleaje que se enfurece (Bolívar, 1995).
Nombres de seguidores de Yémojá
Según Madan (2013) entre los nombres de seguidores de Yèmojá tenemos los siguientes:
Alàsèsin- «Quien aparece como el rocío para madurar los frutos». Así se le llama al espíritu de las aguas. De: A-quien; là- aparecer; sè -manar como el rocio; sin- hacer madurar los frutos. Se les ponen a los seguidores de YémÌjá, Òpùn, Ìya y Oba (las cuatro Ò øà que gobiernan los cuatro afluentes del río Níger, en Nigeria).
Asiyànbí (asiñabí)- Quien el debate sostiene. Se deriva de A-quien; si-seguir; iyàn-debate, argumento; bí-sostener, preguntar, producir.
Odòrósimi- El río fluye arrastrando el agua. Se deriva de: Odò-río, ró-fluir; sì-arrrastrar, lentamente; omí-agua
Odulàmí- El corre a salvarse en el agua. Se deriva de: du-correr; là-salvarse; omí-agua
Ògúnfúnmitò- El río conmigo va detrás. Se deriva de: Ògún-río afluente del Níger donde se adora a Yémojá; jun-con; mí-pronombre posesivo; tò-ir detrás.
Ògúndéléwé- El río Ògún llega a la casa a limpiar. Se deriva de: Ògún-río, afluente del Níger donde se adora y está el templo de Yémojá; délé-llegar a la casa; wè-limpiar, bañar.
Okàntòmí- El alma o corazón que empuja el agua. Se deriva de Okàn-alma, corazón; tì-empujar, con gran fuerza; omí-agua.
Òkikílò-Hace uso de la fama. Persona famosa y de reputación. Se deriva de las palabras: òkikí-fama, renombre, reputación; lò-hacer uso, usar.
Omídínà- El agua que obstruye. La palabra dínà significa: obstruir, bloquear, impedir.
Omuyaalé- El agua de la primera esposa o la de más edad. Ìyaalé es uno de los apelativos de Yémojá.
Omílàdé- El agua badea y llega, o sea, el agua va y viene. Se deriva de: là- vadear, va; dé-arribar, llegar.
Òmílái- El agua es por siempre. Se deriva de: lái-por siempre, eternamente.
Omílana- El agua hace sendero. La palabra làna significa: hacer un sendero, un camino.
Omílokùnjà (omilokunyá)- El agua va al mar a luchar. Se deriva de: lo-ir; okùn-mar; jà-luchar, esforzarse.
Omílówó- El agua en las manos. Se deriva de lówó- en las manos.
Omírèlékun- El agua se consuela, el agua se humilla en el mar. La palabra rèlékùn significa humillarse o postrarse.
Omísáiidé- El agua corre con soltura. Se deriva de sá-correr: ìdé- soltura, flojedad.
Omítawádé- El agua se derrama y viene a cubrir. Se deriva de: ta- derramar, verter; wá-venir; dé-tapar, cubrir, extender
Omítètè- El agua corre velozmente. La palabra tètè significa: rápidamente, velozmente.
Omítòke- El agua de la cima. Se deriva de la palabra: tòke- lo que está en la cima, arriba de uno.
Omítówa- El agua lleva y viene, también es el agua lleva y trae. Se deriva de tó-llevar, traer; wá- venir, llegar.
Omíwálóde- El agua viene de afuera. Se deriva de: wá-venir; lóde- la parte de afuera.
Omíyòmí- El agua me recocija o me alegra. Se deriva de yò-alegrar, recocijar; mí- pronombre posesivo.
O morémí- El hijo amistoso conmigo. Se deriva de ré- ser amistoso.
Wàselóde- Viene el festín de afuera. Sederiva de wá- venir; àse- festín, banquete; lóde- la parte de afuera.
Los caminos de Yemayá
Existe sólo una Yemayá; sin embargo, por necesidades de su contacto con los humanos, han sido creado siete caminos fundamentales, donde se ponen de manifiesto la profunda riqueza simbólica de esta orisha (Izaguirre, 2003):
Primer camino
YEMAYÁ AWOYO
Esta es la más alta representación de la orisha, vinculada a todos los procesos creativos, tanto orgánicos, como naturales y culturales. Es femenina y se le invoca para la defensa y la guerra contra la maldad. La vestimenta la constituyen siete faldas.
Segundo camino
YEMAYÁ AKUARÁ
Esta variante surge de la mezcla de dos aguas producidas en la confluencia de ríos. Está vinculada al agua dulce, es bailadora, poco recta, aunque no hace maleficios. Su función es cuidar a los enfermos, porque es buena preparadora de remedios. Protegía a los antiguos farmaceutas. Es hermana de Ochún.
Tercer Camino
YEMAYÁ AKUTÉ
Es una amazona terrible y guerrera. Lleva colgado en la cintura un cuchillo afilado. Su carácter es rencoroso, retador y muy severo. Habita internada en el monte, en parajes solitarios.
Es hechicera y hábil en la preparación de polvos para el embrujo. Siente un profundo temor por los perros, detesta al pato, le encantan los caracoles y la madreperla.
Le gusta bailar y ondula con destreza sus brazos. Para escuchar a sus fieles, se le representa de espaldas.
Cuarto Camino
YEMAYÁ KONLÁ
Es la divinidad de las espumas. Se le observa en las resacas y se encuentra enredada en un manto de limo. Vive en las hélices de los barcos y es protectora de los navegantes.
Quinto Camino
YEMAYÁ ASESÚ
Es la orisha presente en las aguas turbias y sucias. Se encuentra en las letrinas y cloacas. Es una mujer muy seria, de aspecto enigmático. Se cubre el rostro con un velo. Es muy lenta en complacer a sus hijos y siempre está como contando algo.
Sexto Camino
YEMAYÁ MAYALEO
Es muy variada su aparición, pero fundamentalmente se le encuentra en los manantiales. Es bruja y mantiene una estrecha relación con Oggún. Siempre porta una muñeca que viene a ser como Elegguá. Su nombre adquiere diversas variantes, según el lugar donde se encuentra.
Séptimo Camino
YEMAYÁ YEMBÓ
Esta variante de la orisha posee un significado muy particular, porque fue ella que enseño a Changó a ser hombre. Es profundamente sexual, pero no promiscua.
Alabanza a Yemayá y su traducción
Yemayá okere okún olomí karagbo osa ya bio lewu eyintegbe awa si lekú Yemayá obiní ku wa yo kueana o kun iya sa ori ere egba mió o (Blanco, 1995).
Yemayá que estas lejos en el mar dueña del agua tu que comes carnero, madre de cabello de plata que pares la laguna madre nuestra protectora, mujer perfecta y única, que extiendes el mar que es sabia, sálvanos de los peligros y la muerte, ampáranos Yemayá (Blanco, 1995).
Patakíes de Yemayá
El Reino de Yemayá (Madan, 2013):
Yemayá era reina de una tierra en la cual no se conocía ni la enfermedad ni la muerte, ella tenía una hermana llamada Oshún que vivía muy distante de allí y hacía mucho tiempo que Yemayá no tenía noticias de ella.
Un día Oshún se le apareció pidiéndole ayuda, pues ésta estaba enferma de los pulmones y muy pobre. Yemayá le dio albergue y después de hacerle lo que Ifá le mando, logró curarle la enfermedad.
Al poco tiempo Yemayá tenía que visitar una tierra muy distante y le dijo a Oshún que tenía que ausentarse algún tiempo de su reino y que había decidido dejarle al frente del reino hasta su regreso. Le comunicó que en aquel palacio había una fuente cuyas aguas contenían el secreto de la vida de la cual tomaban todos sus súbditos, por lo que ellos estaban autorizados para hacer uso del agua y por eso aquellas personas no conocían ni de enfermedad ni la muerte, a los pocos días Oshún comenzó a dar fiestas en el palacio, las que se convirtieron en suntuosas bacanales, además les prohibió a los súbditos seguir usando las aguas de la fuente.
La gente del pueblo empezó a enfermarse y a morirse. Un día llegó Shangó que pasó por allí y al ver ese desastre e indagar lo que pasaba, se fue a buscar a Yemayá y le contó todo lo que estaba sucediendo en su ausencia.
Yemayá emprendió de inmediato el regreso y al entrar en su reino se encontró a sus súbditos congregados, que enterados de su regreso habían salido en su encuentro. Yemayá entoces se puso a bailar el zapateo y cantar:
Ibobefe eyi boreoaglona mmirawa
Ibobefe eyi boreoaglona mmirawa
Y así cantando y bailando llegón a su palacio seguido por su pueblo después de reprocharle a Oshún su actitud desleal y viciosa la expulsó del reino.
La bondad de Yemayá (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007):
Olofin estaba disgustado con todos los pobladores de la Tierra porque ellos lo habían olvidado. Por eso les quitó la lluvia. Con tan prolongada sequía se morían los animales, se secaban las siembras y no había casi agua que tomar.
Viendo el giro tan desagradable que tomaban las cosas en el planeta, los orishas a quienes Olofin había entregado el cuidado del mundo, se reunieron y a proposición de Shangó decidieron enviar a Yemayá para que fuera a ver a Olofin y le suplicara su perdón.
Yemayá emprendió el camino de la montaña donde Olofin tiene su palacio. Pasó mucho trabajo ascendiendo por la angosta senda por la que hubo de caminar varios días, pero al fin llegó.
Tenía tanta sed que, al llegar a los jardines, no pudo resistir más y se arrodilló a tomar agua en un charco pestilente que allí encontró.
Mientras tanto Olofin, que había salido a dar su paseo matinal, vio desde lejos que alguien se había atrevido a perturbar su tranquilidad. Al acercarse para ver quién era el intruso, se quedó perplejo al encontrarse con Yemayá que tragaba anciosa el agua sucia del charco. Fue tanta la compasión, que le dijo que se levantara, que perdonaba a los hombres gracias a ese acto de ella y que les mandaría el agua poco a poco, para que no hubiera daños. Por eso es que hay que darle agua a los santos cuando vienen.
Dice un Patakín que Yemayá fue madre de crianza de Shangó, pero como éste era jodedor y parrandero, no había mujer a la cual no le hiciera el amor. Cierto día Shangó invitó a Yemayá a hacer el endoko y ella lo aceptó, invitándolo a montar en su barca y a salir para alta mar donde es su casa. Sabiendo ella que Shangó no sabía nadar, cuando estaban en alta mar le preguntó que si todavía quería hacer el endoko con ella, él le contestó que sí, ella se tiró al mar y dejó a Shangó solo en la barca, entonces se revolvió en el fondo, las olas embravecidas viraron la barcaza y tiraron a Shangó al mar, éste desesperado clamaba por Yemayá quien lo sacó a la orilla cuando entendió que había ya cumplido el castigo y le hizo saber el respeto que él le debía a ella (Frutos, s.f.).
Sincretismo
En Cuba Yemayá se sincretiza con la Virgen de Regla. Patrona de la Bahía, cuentan que tiene su origen cuando un obispo que vivió y murió en África llamado San Agustín, talló en madera la imagen de una virgen negra cumpliendo las órdenes de un ángel que se le apareció cuando era joven. Años después, un discípulo suyo, para evitar que la imagen fuera profanada por los bárbaros, embarcó la pequeña figura y llego a las costas de España, cercano al lugar que hoy ocupa la villa de Chipiona en Cádiz. Resistió la talla de la Virgen tormentas y marejadas, sin afectar la embarcación en que se trasladaba, de donde quedó como patrona de marinos y pescadores (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
En 1660, en Cuba, se erigió en el Caserío de Regla (cercano a la Bahía de La Habana) un bohío que cobijaba a la imagen de la Virgen de Regla, cuatro años después y con la ayuda de un acaudalado comerciante habanero, se construyó una ermita mayor, trasladando a ella a una nueva imagen traída por el Sargento Mayor de la Isla, Don Pedro de Aranda. Ha sido adorada por todos los sectores de la población, especialmente a través de las celebraciones. En la época colonial liberaban en ese día a los esclavos quienes, a golpe de batá evocaban a la diosa Yemayá, poderosa madre de todos los orishas, misericordiosa reina del mar (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
En Venezuela se sincretiza con la Virgen del Valle quien es considerada como la patrona del oriente de Venezuela, siendo venerada con especial devoción en la isla de Margarita. Cada 8 de septiembre se celebra su día, fecha en la que acuden miles de peregrinos a venerarla en su santuario ubicado en el Valle de Margarita, cerca de Porlamar. Las festividades duran varios días y, en cada uno de ellos, la Virgen luce un bello traje diseñado con las telas suministradas por sus devotos (Colección Todo Santería Zaramaira, 2007).
Conclusión
1. Yemayá es la madre de 16 orishas, por lo tanto, se le debe respetar como tal.
2. Es cariñosa con aquellos que se portan bien, pero seria con aquellos(as) que no acatan la(s) ley(es).
3. Le gusta que acepten con sumisión los mandatos dados por Olodumare, que por medio de Olofi son tratados directamente a los Orichas y los hombres.
Bibliografía
1. Blanco, C. (1995), Santería Yoruba, Venezuela, Editorial CELIA BLANCO C.A.
2. Bolívar, N. (1995), Los Orishas en Cuba, Editorial PANAPO.
3. Frutos, A. (s.f.), Panteon yoruba, Ediciones ORISHAS DE CUBA.
4. González-Wippler, M. (s.f.), Santería Magia Africana en Latinoamerica, Editorial ORIGINAL PUBLICATIONS.
5. Izaguirre, H. (2003), Kori-Koto Yemayá, Editorial PANAPO.
6. Madan, M. (2013), Colección Orishas. Tratado de Yemayá, Ediciones GRABACIONES Y DISTRIBUIDORA ORUNMILA.
7. Colección Todo Santería Zaramaira. (2007), La Inmensidad de Yemayá. En sintonía con los Orishas, Editorial PANAPO.
8. Normas APA: Guía completa [2020]. (s.f.) Recuperado de https://normasapa.in/
Biografía
Según ACTA DE NACIMIENTO la niña cuya presentación hace, nació el día diez de mayo de 1980 a las nueve y cuarenta antes meridium en La Clínica Santa Ana y tiene por nombre Cesaria Angela que es hija de Vito Antonio Lubes Capobianco y de Caterina Colella de Lubes de treinta y tres años de edad oficios del hogar natural de Provincia de Bari Italia. Estudió Educación Inicial en distintos planteles de Caracas, Educación Primaria y Educación Secundaria lo realizó en el PLANTEL: UNIDAD EDUCATIVA NACIONAL GRAN COLOMBIA y le otorgó el TITULO DE: BACHILLER EN CIENCIAS PLAN DE ESTUDIOS, CODIGO Nº: 31018 en CARACAS 21 de JULIO DE 1997; estudió en la Universidad Central de Venezuela y le confirió el título de: Licenciado en Biología, en la Ciudad Universitaria de Caracas, a los nueve días del mes de Diciembre del año dos mil cinco; aprobó el Diplomado: Docencia en Educación Superior, Realizado en ACOPSA del 27-02-2007 al 13-11-2007, cuya Duración: 216 horas teórico prácticas; estudió en la Universidad Simón Bolívar y le confirió el título de Especialista en Evaluación y Control de Calidad en la Industria Alimentaria en el Valle de Sartenejas, Baruta, Estado Miranda, República Bolivariana de Venezuela, a los once días del mes de junio de dos mil quince.
CARACAS, OCTUBRE DE 2025